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sábado, 12 de noviembre de 2011

CAP.LXXXI.- Think on Green.

Hace muchos años, cuando el movimiento ecologista irrumpió en Europa como una opción política y social de peso, el slogan Think on Green se utilizó como un reclamo para intentar modificar algunos hábitos cotidianos sobre el consumo de energías limpias, reciclar, reducir las emisiones contaminantes, en definitiva concienciar de que la ecología no era una simple ideología sino un medio de vida.
La frase siempre me hizo gracia y creí que se podía trasladar a la cocina aunque no como una proclama de la cocina del kilómetro 0, no soy  muy dado a los integrismos, pero si como un modo de introducir las verduras y ensaladas en los menus.
En las dos o tres últimas entradas he comentado que el ayer viernes tenía que preparar una cena vegetariana, una de las invitadas no comía ni carne ni pescado y para mí, en funciones de anfitrión, era importante que se sintiera cómoda. Han sido días de muchas cábalas, no era sencillo organizar una cena de cierta consistencia a partir de verdura, fruta y lácteos, sobre todo si sabía que el resto de comensales eran de buen yantar. Había asistido a otras cenas en la que los vegetarianos eran arrinconados con un poco de verdura hervida mientras el resto se daba un auténtico festín.
El vegetarianismo no sólo es una cuestión de hábitos alimenticios, hay detrás cierta manera de ver la vida, cierta filosofía que aunque uno no comparta debe respetar y desde ese respeto parecía logico no servir un pato sangrante para el resto de invitados.
El primer paso para el reto era elegir una referencia visual para la cena, tuve claro que debía ser Paul Klee el que me permitiera tener cierto hilo conductor, Klee me ha transmitido cierta sensación de orden, de armonía no sólo visual. Es un pintor minucioso y a su manera bastante espiritual - de hecho mi segunda opción era Mark Rothko -
Partiendo de esta composición de tonos verdes - era importante lo de pensar en verde - estructuré el menú en cinco capítulos:
- Para el aperitivo freí unas almendras marconas y las sazoné con un poco de sal maldón, parece mentira lo sencillo que es y el éxito que tienen. También preparé unos limones amalfitanos.
- Como primeros platos preparé tres cremas de verdura sobre la idea de tres colores: Blanco (una crema de puerros y patatas servida con un poco de comino), naranja (una crema de calabaza con curry) y la última verde (crema de calabacín con agua de boletus edulis).- Tres vasitos transparentes.
También como entrante unos ravioli hechos con tiras de calabacín al vapor rellenas de pesto genovese.
- Como plato de fuerza vino un risotto para el que había preparado el caldo vegetal de la entrada anterior. Un risotto de espárragos y parmesano preparado con un par de chalotas y una cebolla naranja, puntas de espárrago que cocí en el caldo reducido del día anterior, un poquito de estragón y de perejil. La receta original llevaba un huevo pochado pero en el último momento decidí que era mucha complicación.
Transitamos al postre con una ensalada con granada.
De postre unas tartaletas de manzana al horno con un poco de canela.
Un buen amigo trajo cuatro quesos gozosos: San Marcelin, brie trufado, un ubriaco italiano y stilton.
Conseguimos mantener el consumo de vino moderado hasta los quesos, con ellos perdimos el sentido y abrimos una última botella de viña Ardanza 2001.
Creo que lo de la cena Think on Green es una experiencia a repetir.




3 comentarios:

  1. Mi menú ideal diletante!

    No soy vegetariana del todo pero las carnes "sangrantes" me producen profunda repulsión. Aguanto el pollo, el pavo y el pescado pero matoooooooooooo por un arroz o por cualquier tipo de pasta.

    Es de alabar tu delicadeza y atención con tus comensales pero tu casa ya parece El Bulli en sus mejores momentos :-)

    El viernes cené un revuelto de trompetas de la muerte y calamares que estaba delicioso. Seguro que conoces el sitio, ya te lo comentaré.

    Me gusta tu blog, por original, por cercano, por profesional y porque lo haces tú con esas manitas tan cocinillas.


    LSC

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  2. Buen menú y no siendo vegetariana y morirme por una buena carne seguro tuviste éxito y los quesos tenían que estar de muerte acompañados de ese buen vino. El cuadro, como todos los que acompañas, de un colorido muy atinado con ese menú. Jubi

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  3. Fantástico menú! me encantan todas tus recetas, pero como buena vegetariana que soy, esta me ha gustado sobremanera!
    el mundo vegetariano es una puerta que se abre, y si se traspasa, encuentras ingredientes y platos maravillosos: croquetas de mijo, cremas variadas de verduras, Berenjenas rellenas, pastas horneadas con deliciosos quesos, algas íncreibles para diversos paladares, cereales integrales...
    Se consiguen digestiones ligeras, energía a tope y mucha felicidad!! Gracias por esa mirada culinaria que va más allá de carnes y pescados.
    Un abrazo,
    Pola

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